miércoles, 23 de mayo de 2012

¡Quieto parao! No te arrimes ya son demasiados Abriles .

Nuestro mayor miedo no es que no encajemos, nuestro mayor miedo es que tenemos una fuerza desmesurada, es nuestra luz, y no nuestra oscuridad lo que mas nos asusta. Empequeñecerse no ayuda al mundo, no hay nada inteligente en encogerse para que otros no se sientan inseguros a nuestro alrededor, todos tendríamos que brillar como hacen las estrellas, no es cosa de unas pocas sino de todas, y al dejar brillar nuestra propia luz, inconscientemente damos permiso a otros para hacer lo mismo. Al liberarnos de nuestro propio miedo nuestra valentia libera automáticamente a otros.
La  noche era de piedra y al alba era de mimbre, que se dobla antes de partirse .

No hay comentarios:

Publicar un comentario